CARNAVAL D.O. NAVARRA

Bien conocidos son los carnavales de Río de Janeiro, Venecia o Cádiz. Pero mucho más cerca encontramos otras fiestas  llenas de tradición y folklore e igualmente espectaculares. El carnaval en Navarra representa una cultura ancestral, plagada de rituales mágicos, personajes legendarios y leyendas fastuosas. Hoy te proponemos viajar al Norte y descubrir dos fiestas declaradas de interés turístico de Navarra, un Carnaval D.O. Navarra.

 

CARNAVAL DE ITUREN Y ZUBIETA

Carnaval de Ituren y Zubieta

Datos de interés:

  • Fecha de la celebración: 28 y 29 de enero
  • Lugar: Ituren y Zubieta (a 54 km de nuetro hotel)
  • Horario: 11:00h

Aunque se desconoce el origen de esta tradición rural, en las localidades vecinas de Ituren y Zubieta se aventura la tradición en los albores de su historia. Tanto la indumentaria, como en el sentido de la danza y el uso de los cencerros con el objetivo de  “despertar” la naturaleza y expulsar los malos espíritus tras el invierno, es algo común a las fiestas paganas ancestrales de gran parte del continente europeo.

El acto central de estos carnavales lo componen los desfiles de los Zanpantzar, que recorren Ituren el lunes de la última semana de enero y Zubieta el día siguiente. Los cortejos que realizan los desfiles están protagonizados por los Joaldunak y los Mozorroak, personajes legendarios de la cultura del norte de Navarra que llaman la atención por sus espectaculares vestimentas a base de piel de oveja, crines de caballo, ttuntturroa (el gorro tan peculiar y colorido) y grandes cencerros que producen un pavoroso ritmo derivado del contoneo acompasado del cuerpo.

Sin duda alguna, el estruendo de los cencerros, adelanta la llegada de la primavera  a estos profundamente valles verdes de la Navarra atlántica. Un plan perfecto para continuar el día visitando el Parque Natural del Señorío de Bértiz, la localidad de Elizondo o las míticas Cuevas de Zugarramurdi.

 

 CARNAVAL DE LANTZ

Carnaval de Lantz

Datos de interés:

  • Fecha de la celebración: 3 y 5 de marzo
  • Lugar: Lantz (a 27 km de nuestro hotel)
  • Horario: Durante todo el día

Cuenta la leyenda de este carnaval que hace tiempo vivía en el pueblo de Lantz (Navarra) un personaje muy popular al que llamaban Ziripot. Era un hombre grande y gordo que casi no podía andar ni tampoco trabajar, así que, para ganarse la vida, contaba viejas historias o cuentos a sus vecinos, quienes, a cambio, le regalaban comida. -¡Mira, mira, Ziripot, lo que te traemos hoy!-  Y le enseñaban una cesta llena de verduras, frutas y algún que otro pollo. -¡Cuéntanos un cuento! ¡Que sea divertido!- -¡No, no! Hoy queremos una historia de amor. ¡Mejor una batalla!- . Y así pasaron los meses y los años hasta que, de pronto, un día apareció en Lantz un gigante llamado Miel‐Otxin. Era feroz y malvado, abusaba de las gentes y les robaba todo lo que tenían. Con él iba una criatura extraña, mitad hombre y mitad caballo, cuyo nombre era Zaldiko. Los dos se establecieron en Lantz y exigieron que el pueblo se sometiera a su voluntad. Todos los días, Miel‐Otxin y Zaldiko se situaban en medio de la plaza, los herreros ponían herraduras nuevas en las patas del centauro y los habitantes del lugar, atemorizados, desfilaban uno por uno delante del gigante y su ayudante, depositando a sus pies todo cuanto poseían. Sólo Ziripot no podía llevar nada, porque nada tenía. -¡Eh! ¡Tú! ¡El gordo! ¡Ven aquí!- gritó Zaldiko agitando su látigo.  -¿Por qué no traes nada?- -No tengo nada- fue su respuesta. Furioso, Zaldiko se abalanzó sobre él y lo golpeó con rabia hasta que el pobre Ziripot cayó a tierra. Intentó levantarse, pero no pudo, debido a su enorme peso. Unos cuantos vecinos intentaron ayudarle, pero Zaldiko, con su látigo, no les dejó acercarse. Se hizo de noche, la plaza quedó desierta y el gordo Ziripot quedó en medio de ella sin poder moverse. Ya pensaba en que tendría que quedarse allí cuando, de entre las sombras, fueron apareciendo los vecinos, que sigilosamente le ayudaron a levantarse y lo llevaron a su casa. -Esto no puede seguir así ¡Hay que encontrar una solución!- protestaban los vecinos. -Una vez- comenzó diciendo Ziripot -una gran piedra cayó rodando desde el monte y fue a parar delante de un caserío, tapando la entrada. El dueño intentó, desde dentro, mover la piedra, pero era muy pesada y no pudo. Salió por la ventana e intentó mover la desde fuera, pero tampoco pudo, pues la piedra seguía siendo igual de pesada. Pasó muchos días pensando en cómo solucionar su problema, hasta que se le ocurrió pedir ayuda. Llamó a sus vecinos y entre todos quitaron la piedra- . Los vecinos se miraron unos a otros, cogieron todo lo que encontraron a mano: estacas, azadas, layas, horcas…, y fueron en busca de Miel‐Otxin y de Zaldiko. Este último pudo escapar gracias a sus patas de caballo, que corrían velozmente, pero el gigante fue capturado. Los vecinos lo condenaron en juicio público, lo ahorcaron y quemaron sus restos en la plaza. Lantz recobró la tranquilidad y Ziripot siguió contando cuentos y leyendas hasta el fin de sus días.

Todos los personajes pueden contemplarse en este carnaval que está considerado el más importante de Navarra, una verdadera muestra de cultura popular de nuestra región. Y un buen punto de partida para visitar lugares cercanos como el precioso valle de Ultzama y el Robledal de Orgi, así como el bosque de Quinto Real, muy cerca del embalse de Eugui.

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