PAMPLONA EL TORO HOTEL&SPA

50 años como hotel, pero más de cuatro siglos de existencia

Esta historia comienza en el año 1607, cuando en el pequeño pueblo de Alzórriz fue construida una noble casona. Conocido como La Gran Casa, estuvo habitada hasta la primera mitad del S. XX pasando por distintos propietarios a lo largo de los años.

En el año 1965, el Marqués de Villamar, Teniente Coronel Trino de Fontcuberta, compró La Gran Casa con el objetivo de hacer de ella un hostal. Su misión entrañaba un gran reto: el traslado del edificio a Berrioplano, a 35km de Alzórriz. Era considerada una ubicación privilegiada, ya que se encuentra a 5km de Pamplona y a los pies de la carretera que lleva a San Sebastián. El edificio se desmontó y se volvió a construir con gran éxito, representando fielmente la fachada y estructura original. Así, el 14 de septiembre de 1968 se inaugura el Hostal del Toro en un gran acto de apertura al que acuden importantes personalidades del momento, como el Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne.

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El Hostal fue decorado con ricos muebles y valiosas piezas de coleccionismo, de las cuales hoy en día se conservan algunas. Cabe destacar los suelos de las zonas comunes, conservados también en la actualidad y compuesto por losetas de arcilla con el nombre del hostal y una cabeza de toro grabados. Para dotar al hostal de un mayor valor artístico, y como foco de atención turística, se encargó al escultor José Luis Martínez Ripollés un conjunto escultórico que rindiera homenaje a los encierros de San Fermín. El monumento, compuesto inicialmente por dos toros y cuatro corredores, y con un coste de más de 271.000 pesetas, fue realizado en bronce, a escala real, y asentado sobre adoquines procedentes de la Calle Estafeta.

“Un pamplonica solo se casa si coinciden en fecha la capilla de San Fermín y el restaurante del Hotel El Toro”.

Los años posteriores fueron inciertos en el plano económico y la imposibilidad de amortizar la cuantiosa inversión inicial, provocó el cierre sólo 7 años después de la apertura. El edificio quedó lamentablemente abandonado, siendo objetivo de saqueadores y maleantes. Los enseres más valiosos que todavía quedaban se trasladaron a otro hostal de la propiedad, habiendo desaparecido ya numerosas piezas y, entre ellas, dos de los corredores del Monumento.

En 1988 el empresario navarro Antonio Catalán, llegó a un acuerdo con la familia Fontcuberta y reabrió el hostal, tras someterlo a una importante reforma. Fue reinaugurado como Hotel El Toro***.

Fueron años de bonanza. El hotel se convirtió en emblemático referente de la hostelería de la ciudad, albergando clientes de considerable envergadura: Los equipos Banesto y Once, Joan Manuel Serrat, Rappel, Camina Ordoñez, Rafael Moneo, Ana Botella u Ortega Cano. Los eventos de carácter personal adquirieron gran fama, hasta el punto de que en Pamplona se decía: “un pamplonica solo se casa si coinciden en fecha la capilla de San Fermín y el restaurante del Hotel El Toro”.

Los años difíciles llegaron con la creciente competencia hotelera de la ciudad, la disminución de la celebración de eventos, la necesidad de reforma de las instalaciones y la crisis económica nacional, que provocaron el cierre del hotel el 9 de enero de 2017.

Fue entonces cuando Jesús Ángel Berisa, empresario navarro con gran experiencia en el sector, llega a un acuerdo de compra con la familia Fontcuberta. Tras la mayor reformando sometida a las instalaciones fue inaugurado en junio de 2017 el nuevo Pamplona El Toro Hotel&Spa****.